La Policía Nacional del Ecuador detuvo a tres personas que desarrollaron varias extorsiones a una familia esmeraldeña desde hace aproximadamente dos meses.
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Extorsiones en Ecuador a través de redes sociales
Los agentes actuaron tras una denuncia presentada por una ciudadana, quien reportó que recibió panfletos y mensajes intimidantes a través de redes sociales.
En esos comunicados, un grupo que se identificaba como La Mafia exigía 5 000 dólares a cambio de no hacerle daño a ella ni a sus familiares.
La víctima entregó a los investigadores los mensajes y los detalles de las amenazas. Con esa información, los agentes iniciaron un seguimiento que permitió identificar a los presuntos responsables, quienes operaban desde dos provincias: Guayas y Esmeraldas.
Investigaciones para dar con los presuntos responsables
Según la Policía, las primeras indagaciones señalan que los autores intelectuales manejaban las intimidaciones desde Guayaquil, mientras otra persona facilitaba una cuenta bancaria en Esmeraldas para recibir el dinero exigido.
Con los avances del caso, la Policía coordinó un operativo simultáneo en ambas provincias. En Guayaquil, los agentes aprehendieron a Félix H. y Samuel B.; mientras que en Esmeraldas, a Damarys C., sospechosa de colaborar con la recepción del dinero.
Los uniformados levantaron varios indicios que reforzaron la investigación: panfletos extorsivos, comprobantes de pago y teléfonos celulares que, según la institución, contienen información relevante sobre la estructura y el modo de operar.
El destino de los detenidos
Los capturados quedaron a órdenes de las autoridades judiciales para continuar con el proceso correspondiente. La Policía indicó que mantiene sus acciones en Esmeraldas debido al incremento de denuncias por extorsión, un delito que afecta la economía de pequeños negocios y familias de la provincia.
Los agentes también llamaron a la ciudadanía a reportar cualquier amenaza, ya que muchas bandas buscan generar miedo para obtener pagos rápidos.
En este caso, la denuncia oportuna permitió frenar nuevos intentos de cobro y evitar que los sospechosos consolidaran su esquema de intimidación.