![]()
En Nueva Jersey hacía frío, pero Ecuador encendió la noche con un triunfo que pesará más en la historia que en la estadística. El 2-0 ante Nueva Zelanda no fue solo el cierre del 2025, fue el capítulo final de una novela que arrancó con empates amargos, dudas acumuladas y un ranking FIFA que parecía jugar en contra.
Dos goles presentes
Pero esta Tri, siempre dramática, siempre sufrida, supo transformar la incertidumbre en destino.
El gol de Nilson Angulo a los 50 minutos fue como abrir una ventana en un cuarto sin aire. Una jugada limpia, directa, que devolvió el pulso y la claridad. Y cuando el reloj marcó el 83, Leonardo Campana apareció como personaje principal de un guion que parecía escrito para él: control, definición y sello de victoria. No hubo exageraciones. Solo fútbol, convicción y un golpe de autoridad para los incrédulos.
El drama por estar en el bombo 2
La verdadera trama de la noche, sin embargo, se escribía a miles de kilómetros. Austria empataba con Bosnia. Escocia aseguraba su clasificación directa. Y cada movimiento en la pantalla del ranking FIFA iba ensamblando el rompecabezas que Ecuador necesitaba para subir al bombo 2 del sorteo del Mundial 2026.
Pasar del bombo 3 al 2 fue una telenovela en toda regla: capítulos impredecibles, giros bruscos y un final feliz que se celebró como un título silencioso.
Así se vivió la victoria de Ecuador
Con el pitazo final, Ecuador dejó atrás la racha de empates, recuperó autoridad y se ganó un sitio entre las selecciones que evitarán a varios gigantes en el sorteo del 5 de diciembre. No es solo matemática. Es carácter. Es la Tri recordando que su historia reciente se escribe con sufrimiento… pero siempre con final digno.