El Gobierno de Cuba respondió con un mensaje de resistencia ante sanciones económicas a la decisión de Estados Unidos de imponer aranceles a países que vendan o suministren petróleo a la isla.
En un comunicado oficial difundido desde La Habana, el Ejecutivo cubano aseguró que la presión económica de Washington no logrará doblegar al país, reafirmando su histórica consigna de “patria o muerte” como eje de su postura frente al endurecimiento de la política exterior estadounidense hacia Cuba.
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Aranceles petroleros y presión económica
La reacción oficial se produce tras la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump, que establece aranceles al comercio energético, sanciones a proveedores de petróleo y una estrategia de asfixia económica contra Cuba.
Según La Habana, Washington se equivoca al pensar que el incremento de la presión financiera provocará el colapso del sistema político cubano, una estrategia que —afirman— ha fracasado durante más de seis décadas.
Cuba abre la puerta al diálogo
Pese al tono firme, el Gobierno cubano reiteró su disposición a mantener un diálogo bilateral serio, relaciones internacionales basadas en el derecho y un acercamiento diplomático sin injerencias.
El comunicado subraya que cualquier conversación con Estados Unidos deberá darse en condiciones de igualdad soberana, respeto mutuo y sin interferencia en los asuntos internos de la isla, una línea constante en la política exterior cubana.
Díaz-Canel critica la orden de Trump
Por su parte, el líder del Gobierno de Cuba, Miguel Díaz-Canel utilizó la red social X para calificar la nueva medida como una muestra de la “naturaleza fascista, criminal y genocida” de la élite política estadounidense.
En su mensaje, el mandatario cuestionó los argumentos de seguridad nacional, las acusaciones de alineamiento con Rusia y las denuncias sobre derechos humanos, calificándolas de pretextos sin sustento jurídico.
El impacto del petróleo en la crisis cubana
La decisión de Washington llega en un momento crítico para la isla, que enfrenta un déficit estructural de combustible, apagones prolongados y una crisis energética sin precedentes.
Cuba necesita alrededor de 110 000 barriles diarios de petróleo para sostener su economía, de los cuales solo una parte proviene de su producción interna, destinada principalmente a las centrales termoeléctricas.
Proveedores bajo presión internacional
Venezuela ha sido históricamente el principal proveedor, aunque sus envíos se redujeron drásticamente en los últimos años.
México también ha suministrado crudo en volúmenes menores, pero la presión diplomática de Estados Unidos sobre países exportadores, el riesgo de sanciones comerciales y las restricciones financieras internacionales complican aún más el acceso de Cuba al petróleo necesario para su funcionamiento económico y social.